Creatividad

Una vez, a eso de la medianoche, me hallaba como muchas veces en meditaciones sin tema y sin rumbo, mientras actualizaba un perfil mío en una conocida red social. Mientras llenaba las descripciones, algo que me parecía un tanto fastidioso ya que lo había hecho como diez veces más una en otros portales, comencé a reflexionar sobre los momentos creativos.

Yo creo, y ya lo adelantaba en un tweet hace unos días, que para dar rienda suelta a la creatividad y desarrollarla como nunca antes, hay que hacer dos cosas en concreto:

1. Abúrrase: Es decir, quédese quieto. Enciérrese en cuatro paredes, no encienda el televisor, ni la PC, ni la consola de juegos, ni nada. Procure no pasar mucho tiempo en algo que le divierta. Si quiere, puede jugar con una pelota de goma, pero que no pase de ahí. Verá cómo empieza a examinar cosas en profundo, a imaginar qué ha sido, qué pudo haber sido y qué podría ser, a divertirse dentro de su propia cabeza dado que no tiene más nada para hacerlo. Su mente buscará salida a la desesperante inquietud que tiene por vislumbrar algo interesante y maravilloso. Descubrirá así que “aburrirse” no es lo mismo que “aburrarse”.

Y 2. Busque un trabajo: Tal como lo leyó. No digo que hay que ser creativo para así mentir espectacularmente en los currículums, ingresar en un trabajo con falso mérito y decepcionar a todo el mundo cuando se requiera de esas “virtudes especiales”. Sino para que la información que se proporcione sea lo más envolvente y atractivamente posible, aún cuando la única experiencia laboral haya sido cambiar un billete de cien bolívares. He visto varios currículums bastante originales que lograron su cometido de llamar la atención. De hecho, les pertenecían a aspirantes que luego se convirtieron en compañeros de trabajo. Saber verse rentable en el mercado de trabajo sin tener que mentir sobre su trayectoria y sus aptitudes, puede ser una técnica poco común para desarrollar capacidad creativa. Y el impulso para esto puede ser considerable, ya que se trata de algo que necesitamos para vivir como gente adulta.

Éstas son algunas formas, no las únicas, para divertirse y ser productivos al mismo tiempo, especialmente cuando el mundo está en pausa y no ofrece nada por los momentos.