El aburrimiento según Susan Sontag

Hace unos meses publiqué mis hipótesis sobre estrategias que podemos seguir para estimular la imaginación y catalizar el proceso creativo. Uno de los puntos consistía en que el actor de aburrirse (o “ladillarse”, como decimos en la región) era esencial puesto que redirigía la atención sobre los rasgos de ciertas cosas que no siempre vemos en una primera pasada y así ir a un proceso de reelaborar la realidad.

Hoy me encontré con un artículo de Brain Pickings.org, sitio web manejado por Maria Popova, que reseñaba las ideas de Susan Sontag, plasmadas en sus diarios, sobre el aburrimiento como pieza esencial del proceso creativo en el arte, ideas que guardan algún tipo de relación con lo que yo he escrito sobre el tema. A continuación publico una traducción libre del texto de Sontag hecha por mí mismo con mis conocimientos moderados sobre el inglés, pero vigilando siempre la comprensión del mismo.

Función del aburrimiento. Bueno + Malo

[Arthur] Schopenhauer, el primer escritor importante en hablar sobre el aburrimiento (en sus Ensayos), lo equipara con el “dolor” como uno de los gemelos malvados de la vida (dolor por no tener, aburrimiento por tener — es una cuestión de afluencia).

La gente dice “Es aburrido”, como si ése fuere un criterio final sobre lo que aparenta, y que ninguna obra de arte tiene derecho a aburrirnos.

Pero el arte más interesante de nuestro tiempo es aburrido. Jasper Johns es aburrido. Beckett es aburrido. Robbe-Grillet es aburrido. Etc., etc.

Quizás el arte tiene que ser aburrido, hoy por hoy. (Lo que obviamente no significa que el arte aburrido es necesariamente bueno — obviamente.)

No deberíamos tener la expectativa de que el arte nos entretenga o nos divierta más. Al menos, no el arte fino.

El aburrimiento es una función de la atención. Estamos aprendiendo nuevas formas de aprendizaje — por ejemplo, favorecer más el oído que la vista —, pero mientras sigamos trabajando dentro del viejo nivel de atención, encontraremos X cosa aburrida… Ejemplo: escuchar por dar un sentido más que por el sonido mismo (estándose muy orientado al mensaje). Si después de una repetición constante de la misma frase o nivel de lenguaje o imagen por un largo tiempo — en un texto escrito o una pieza musical o una película — nos aburrimos, deberíamos preguntarnos si estamos operando dentro del nivel de atención correcto. O si quizás estamos operando en un solo nivel correcto, cuando en realidad deberíamos estar operando en dos de manera simultánea, reduciendo así la carga en cada una de ellas (como sentido y sonido).

Tomado de Brain Pickings.org, el cual a su vez citó a la compilación de escritos de Susan Sontag, As Conciousness Is Harnessed to Flesh: Journals and Notebooks, 1964-1980.

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La victoria que habrá de llegar

Cuando nosotros hayamos pasado de las lágrimas a las sonrisas…

Cuando mejoremos…

Cuando el día de mañana ya no sintamos venir los nubarrones de la tormenta llegando desde el este, y todo sea siempre mediodía…

Cuando podamos transitar por nuestras calles sin mirar atemorizados hacia nuestra retaguardia y sin darle malas noticias a los nuestros…

Cuando sonriamos ante el mundo y podamos sentir la esperanza fluyendo por nuestras arterias…

Cuando hayamos creado un mundo donde todas las personas podamos convivir, podamos comprender, podamos crecer y podamos disentir sin destruir nada ni a nadie…

Cuando aceptemos la realidad como un bello regalo de Dios…

Cuando veamos el futuro como una maravilla, como el amor de la vida de uno, que hay que conquistar para vislumbrar más de cerca a la alegría…

Cuando cumplamos todos nuestros sueños y añoranzas…

Cuando finalmente nos hayamos entendido y valorizado a nosotros mismos…

Cuando nos sintamos satisfechos con lo que hemos creado, sabiendo que todo ha sido para bien nuestro y de los nuestros, pero también para el de los demás…

Cuando vivamos nuestra vida a plenitud y sin miedo…

¡Cuando sepamos que todo va a salir muy bien!

¡Entonces alcanzaremos la más suprema felicidad!

¡Ésa, amigos míos, será nuestra victoria!

¡La victoria de los que hoy sufren, de los que hoy lloran, de los que hoy se retuercen en el fango temblando de miedo y de impotencia!

¡De los que hoy no tienen ninguna esperanza!

¡De los que hoy son disminuidos contra los que ofenden con su arrogancia y su poder!

¡Contra los que hoy ríen y despliegan su sadismo sin vergüenza ni recodo!

¡Contra quienes hoy nos violan espiritualmente y destruyen todo lo que amamos y queremos!

¡Contra quienes hoy nos desean todo lo malo!

¡A ésos mismos habremos de sobreponernos!

¡Y nuestra victoria será la felicidad suprema!

Ésa, amigos míos, es la victoria que habrá de llegar.

Ése es el camino que Dios señala.