“Sobre el dolor de otro”, de William Blake

http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Detail,_Voyage_of_Life,_Old_Age._Thomas_Cole..JPG

Detalle de “El viaje de la vida: senectud” (1842), de Thomas Cole. Galería Nacional de Arte, Washington D.C.

¿Puedo ver el dolor de otro
y no dolerme también?
¿Puedo ver la pena de otro
y no buscarle consuelo?

¿Puedo una lágrima ver
sin sentir que la comparto?
¿Puede sollozar un niño
sin que el padre se conduela?

¿Puede escuchar una madre
a un niño que gime y teme?
¡No, esto no puede ser!
¡Nunca, nunca puede ser!

¿Puede el que a todo sonríe
del régulo oír las penas,
oír del ave los pesares,
las congojas de los niños,

sin sentarse junto al nido
y verter piedad en su alma,
sin acercarse a la cuna
y en sus lágrimas llorar,

sin quedarse noche y día
sus lágrimas enjugando?
¡Oh!, esto jamás podrá ser.
Nunca, nunca podrá ser.

Él da a todos su alegría,
se torna en pequeño niño
y en un hombre dolorido;
Él también la pena siente.

Ni un solo suspiro exhalas
sin que tu Dios esté cerca;
ni una lágrima derramas
sin que a tu lado esté Dios.

¡Oh! Él nos da sus alegrías
y nuestra congoja vence;
hasta que huye nuestra pena
vive en nosotros y gime.

Tomado de Cantos de Inocencia (1789).